La reapertura de la frontera de Estados Unidos al ganado mexicano, programada para agosto, llega después de una serie de cierres temporales, reaperturas parciales y nuevas restricciones provocadas por la presencia del gusano barrenador del Nuevo Mundo, una plaga que desde finales de 2024 mantuvo en incertidumbre a productores y autoridades de ambos países.
El primer caso de gusano barrenador en México se presentó el 24 de noviembre de 2024 en Chiapas, fecha en la que comenzaron las medidas sanitarias que modificaron el comercio de ganado hacia Estados Unidos durante más de un año.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) anunció una reapertura coordinada y gradual de los puertos fronterizos del Sur para el ganado mexicano, condicionada al cumplimiento del Plan de Acción Conjunto establecido entre México y Estados Unidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que la reapertura se dará durante las últimas dos semanas de agosto por la frontera de Agua Prieta, Sonora, mientras que el gobernador Alfonso Durazo Montaño destacó que la entidad cuenta con las condiciones sanitarias y la infraestructura necesarias para iniciar este proceso.
El gobernador de Sonora señaló que las gestiones del Gobierno de México continuarán para lograr la reapertura de los demás puntos fronterizos del País y destacó el trabajo coordinado entre autoridades federales, estatales, sanitarias y el sector ganadero.
A través de un boletín, el USDA informó que a partir del 24 de agosto de 2026 abrirá el puerto de entrada de Douglas, Arizona, al comercio de ganado, al tiempo que iniciará las medidas operativas necesarias para las posteriores aperturas de los puertos de Santa Teresa y Columbus, en Nuevo México.
Antes del cierre de la frontera, Sonora exportaba alrededor de 320 mil cabezas de ganado al año, mientras que México comercializaba aproximadamente 1.2 millones de cabezas hacia Estados Unidos, mercado que representa el principal destino de la producción pecuaria nacional.



