El Senado mexicano recibió para su análisis la reforma constitucional en materia de nacionalidad única para quienes aspiren a la Presidencia de la República, gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. La Cámara de Diputados aprobó este 23 de septiembre el proyecto, que plantea modificar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución.
La propuesta establece que quienes busquen estos cargos deberán ser mexicanos por nacimiento y, si poseen otra nacionalidad, renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos. Además, durante el ejercicio del cargo no podrían adquirir o solicitar otra nacionalidad, utilizar documentos de identidad extranjeros, ejercer derechos políticos ante otro Estado ni acogerse a su protección diplomática. La iniciativa no elimina la doble nacionalidad para los mexicanos en general; la restricción se concentra en estos cargos públicos.
El tema abre un debate sobre la relación entre nacionalidad, soberanía y participación política de los mexicanos con doble ciudadanía, particularmente de quienes viven en el extranjero. De aprobarse también en el Senado y concluir el proceso constitucional, la reforma contempla que las nuevas reglas se apliquen a partir del proceso electoral de 2028. Paralelamente, el Senado tiene otras iniciativas relacionadas con la doble nacionalidad y los requisitos para candidaturas, por lo que el debate podría extenderse a la regulación específica de estos casos.



