Acudir a las urnas a votar no solo es un derecho y una obligación ciudadana. Es la oportunidad de decidir qué tipo de gobernantes y qué tipo de “tendencia” y rumbo queremos para nuestro país.
Antes no queríamos que quienes llegaran al poder robaran; ahora, no queremos que no hagan nada, que se manejen con cinismo y de paso que también roben.
Emitir tu sufragio siempre ha tenido un objetivo: hacer valer tu preferencia por el o la candidata que llene tus expectativas, que te satisfaga con sus propuestas , que su carrera política sea lo más intachable posible, que al menos refleje tener la experiencia y la inteligencia para ocupar su cargo y que sea coherente con lo que dice y con lo que hace.
Aunque todo esto, es difícil detectar de un candidato porque, desafortunadamente, en tiempos de campaña dan su “mejor cara” , hasta vienen a tocar tu puerta, te sonríen y te saludan sin conocerte.
Sin embargo hoy en día, todos ya hemos “probado” a todos los partidos, y tenemos una idea más clara de lo que queremos y lo que no queremos para nuestro país, para nuestra economía, para nuestro futuro y el de nuestros hijos .
Así pues, el voto debe ser muy pero muy razonado!!.







