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23 de Junio de 2026

Cumple el Brexit 10 años. La inversión se debilitó y aumentó la migración

Los promotores del Brexit aseguraron que las eventuales pérdidas en el comercio con la Unión Europea se verían compensadas con los beneficios obtenidos por nuevos tratados de libre cambio con terceros países. No ha sido el caso.

Tanto las exportaciones como las importaciones serán aproximadamente 15% inferiores a largo plazo que si el Reino Unido hubiera permanecido en la Unión Europea. Los nuevos acuerdos comerciales con países no pertenecientes a la Unión Europea no tendrán un impacto significativo. Cualquier efecto será gradual. Esto se debe a que los acuerdos concluidos hasta la fecha replican o prorrogan acuerdos que ya beneficiaban al Reino Unido como Estado miembro de la Unión Europea.

Como bloque, la Unión Europea sigue siendo el socio comercial más importante del Reino Unido. Sin embargo, los intercambios de las mercancías han ido a la baja. El Acuerdo de Comercio y Cooperación, en vigor desde el 1 de enero de 2021, entre otros, creó barreras no arancelarias.

Un estudio elaborado por Dominic Webb y Matt Ward, de la House of Commons Library, servicio de investigación del Parlamento británico, muestra que en 2024 las exportaciones de bienes a la Unión Europea fueron 18% por debajo del nivel de 2019 en términos reales. Las exportaciones a países no pertenecientes a la Unión Europea también fueron 14% menores que en 2019.

los informes de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR por sus siglas en inglés), instancia gubernamental responsable de evaluar periódicamente los posibles efectos de la salida de la UE en la economía y las finanzas públicas, concluyen que “la migración ha sido mayor de lo que habíamos previsto, el crecimiento de la inversión ha sido considerablemente más débil de lo que esperábamos antes del referéndum, y nuestra hipótesis sobre el impacto del Brexit en la intensidad comercial del Reino Unido se está cumpliendo en líneas generales”.

Los últimos datos divulgados por la encuestadora YouGov reflejan que el 56% de los británicos apoya la reincorporación en la UE y el 35% se opone. El nivel actual de apoyo es superior al 51% registrado en enero de 2024. Entre quienes votaron a favor de abandonar el bloque en 2016, el 22% apoya ahora la reincorporación.

La separación tuvo serias consecuencias políticas en la relación entre Londres y Bruselas, marcó una ruptura que llevará tiempo reparar. Con la caída de los gobiernos del Partido Conservador y el arribo de los laboristas al 10 de Downing Street, la relación se ha ido remendando, aunque lejos está de operar a óptimo nivel.

Esta situación ha causado un debilitamiento de Europa en su conjunto debido a que se muestra fragmentada frente a los múltiples retos externos, desde el debilitamiento de la alianza trasatlántica, hasta la tensión en Medio Oriente por operaciones bélicas emprendidas por el presidente israelí Benjamín Netanyahu.

A pesar de los importantes avances en áreas clave de la cooperación bilateral, la relación está lejos de haberse definido. Tan solo en materia técnica hay muchos pendientes, falta definir normas para alimentos y bebidas, el comercio de derechos de emisión y la movilidad estudiantil y juvenil. En ámbitos como la seguridad, la resiliencia económicay las tecnologías críticas, los costes de la fragmentación y la deriva estratégica están aumentando rápidamente

Estos factores, a los que hay que añadir el impacto planetario de la pandemia, hacen que en la práctica, resulte muy difícil aislar el efecto que ha tenido en los británicos el rompimiento con el proyecto comunitario.