El presidente venezolano, Nicolás Maduro, y altos cargos de su Gobierno quedan a partir de este lunes designados oficialmente por Estados Unidos como miembros de una organización terrorista internacional. La inclusión del cartel de los Soles en esa lista del Departamento de Estado permite a Washington imponer nuevas sanciones contra el régimen chavista. Altos cargos de la Administración de Donald Trump opinan que este paso les amplía las opciones para emprender acciones militares dentro de Venezuela.
Estados Unidos ha etiquetado a Maduro como líder del cartel de los Soles. En agosto dobló a 50 millones de dólares la recompensa que ofrece por su captura. Aunque la calificación de terrorista no autoriza por sí mismo el uso de la fuerza militar, la Administración estadounidense ha dejado claro que sí lo interpreta como un camino legal para posibles ataques en territorio venezolano.
Mientras, la tensión se mantiene al máximo a la espera de ver cuáles son los próximos pasos en el enorme despliegue militar que Estados Unidos mantiene en el Caribe, especialmente tras la incorporación la semana pasada del portaaviones Gerald Ford, el mayor y más moderno del mundo, con el argumento de luchar contra el narcotráfico en la llamada Operación Lanza del Sur.
La flota, que acumula el 20% del poderío naval estadounidense movilizado en el mundo y que cuenta con cazas F-35 y unos 15.000 soldados, ha participado en los últimos días en maniobras militares en las cercanías de Trinidad y Tobago. Este lunes, el jefe del Estado Mayor estadounidense se desplazaba a la zona para tratar con los comandantes de la operación.
Cuatro altos cargos estadounidenses han asegurado a la agencia Reuters, por separado, que el comienzo de la segunda fase de la operación militar es inminente, mientras las líneas aéreas internacionales suspenden sus vuelos sobre Venezuela ante la recomendación de la agencia estadounidense de aviación, emitida el viernes, de evitar la zona ante el riesgo de una escalada.
El Departamento de Estado, que en febrero ya designó al venezolano Tren de Aragua y al mexicano cartel de Sinaloa en su lista de organizaciones terroristas extranjeras —donde ya se encuentran grupos como Al Qaeda o Estado Islámico—, anunció hace una semana que incluiría también al cartel de los Soles en ese elenco a partir de este lunes.
El denominado cartel de los Soles no es una banda criminal organizada, como sí puedan serlo los carteles colombianos o mexicanos. Es, más bien, una expresión para referirse a un conjunto de grupos descentralizados, sin jerarquía ni estructura, altos cargos en el Gobierno y en las Fuerzas Armadas venezolanas que colaboran con el narcotráfico y se financian a través de esas actividades.



