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19 de Junio de 2026

Se “Suicida” un robot en Corea del Sur por presunto “estrés laboral”.

En un insólito y perturbador suceso, un robot que trabajaba como funcionario en Corea del Sur, fue hallado “muerto” tras, aparentemente, lanzarse por unas escaleras. El robot fue visto girando sobre su propio eje antes de precipitarse por las escaleras, y si bien la empresa no ha esclarecido las razones, los rumores apuntan que el suceso estaría relacionado con la sobrecarga de trabajo que soportaba el robot.

El robot trabajaba desde las 9 de la mañana hasta las 6 de la tarde y, aunque se esperaba que llevara a cabo diversas funciones administrativas basadas en inteligencia artificial, su rol se limitó a la entrega de documentos y ser un guía dentro del edificio. Se barajan dos teorías: o falla técnica o “estrés laboral”. Pero la segunda teoría apuntaría a que el robot está “humanizado” y consciente de su acto.

El  ahora conocido como “robot suicida” fue fabricado por Bear Robotics. Entre sus responsabilidades estaban realizar entregas diarias de documentos, promocionar la ciudad y proporcionar información a los residentes locales, siendo el primero de su tipo en ser utilizado de esta manera. La ciudad de Gumi pagaba un salario mensual de 2 millones de wons (alrededor de US $1.700) a la empresa por el mantenimiento y operación del robot.

¿Puede un robot suicidarse? ¿Tiene “consciencia”?

En cuanto a la segunda pregunta, para pensar en el suicidio robótico tenemos que partir del supuesto de que el robot ha adquirido conciencia. Al estar al tanto de su existencia, podría decidir acabar con la misma. Tal decisión podría estar en contra de la tercera ley de la robótica que establece que un robot debe proteger su propia existencia, siempre y cuando dicha protección no entre en conflicto con la primera y segunda leyes, que postulan:

  • Primera: Ningún robot causará daño a un ser humano o permitirá, con su inacción, que un ser humano resulte dañado.
  • Segunda: Todo robot obedecerá las órdenes recibidas de los seres humanos, excepto cuando esas órdenes puedan entrar en contradicción con la primera ley.

Cabe recordar que posteriormente fue añadida la ley cero:

  • Ningún robot causará daño a la humanidad o permitirá, con su inacción, que la humanidad resulte dañada.

En la comunidad de Gumi se sigue tratando de entender esta inusual tragedia, mientras se llevan a cabo las investigaciones para determinar las verdaderas causas detrás del aparente suicidio del robot.

El incidente ha generado preguntas sobre la viabilidad y seguridad de integrar robots en tareas administrativas, por lo que la administración de la ciudad de Gumi evalúa las circunstancias y prevé posibles mejoras para evitar futuros accidentes.

Hasta ahora, no hay planes de introducir un segundo robot administrativo como reemplazo del primero.