El temor de ser reclutados, ha provocado que ahora sean los rusos quienes han comenzado a abandonar su país.
Hace algunos meses cuando comenzó la invasión a Ucrania, filas enormes de ucranianos dejaron sus hogares huyendo del terror, la destrucción y la muerte.
7 meses después la decisión de Vladimir Putin, de reclutar a los hombres menores de 50 años para unirlos a las fuerzas armadas , no solo ha causado descontento sino que está obligando a los rusos a salir y evitar que el decreto que firmó y que permite la incorporación al ejército de 137.000 soldados más , llegue a ellos.
Mientras se sigue reclutando a más “voluntarios” o ampliando el servicio militar obligatorio, largas filas que rebasan los 16 kilómetros de autos por carreteras y otros por aire tratan de salir de su país, cuyo líder insiste en continuar con la guerra.
Según la ley rusa, los reclutados forzosamente deben someterse a un entrenamiento de cuatro meses antes de ser enviados a la guerra, lo que provocó el éxodo.
Lo cierto , es que los rusos no apoyan ni quieren que la guerra continúe.
Ha trascendido que el temor aumenta ya que la policía detiene autos o a hombres que caminan por las calles rumbo a su trabajo, piden ser identificados y si son menores de 50 años son requeridos para el ejército.




