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21 de Octubre de 2026

Avanza en México la construcción de casas impresas en 3D con tierra

La tierra podría convertirse en una de las materias primas de una nueva generación de viviendas en México. A través de impresoras 3D, arquitectos e investigadores experimentan con técnicas que permiten levantar estructuras mediante capas de materiales naturales, recuperando conocimientos constructivos tradicionales y combinándolos con tecnologías contemporáneas.

La propuesta surge en un momento en que la industria enfrenta una presión creciente para reducir su impacto ambiental. Según el Global Status Report for Buildings and Construction 2025-2026, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP), los edificios y la construcción representan alrededor de 37% de las emisiones globales de dióxido de carbono (CO₂) y casi la mitad de la extracción mundial de materiales.

Ante este panorama, recuperar la tierra, el bambú y las fibras naturales para construir deja de ser únicamente una mirada al pasado. La investigación busca aprovechar sus propiedades y desarrollar sistemas que puedan responder a las necesidades actuales de vivienda, sin depender exclusivamente de materiales altamente industrializados.

En México, una de estas iniciativas es SEED Collective, laboratorio de investigación aplicada que desarrolla materiales y sistemas constructivos basados en tierra.

Una de sus principales líneas de investigación consiste en formular mezclas de tierra que puedan utilizarse mediante impresión 3D. El procedimiento deposita el material capa por capa, siguiendo un diseño elaborado previamente en computadora.

Con ello, se exploran geometrías y estructuras difíciles de ejecutar mediante algunos procesos convencionales, además de la posibilidad de aprovechar recursos disponibles en el propio territorio. El colectivo reporta que las muestras alcanzaron una resistencia a compresión de 31 kilogramos por centímetro cuadrado en ensayos de laboratorio y que se realizaron simulaciones sísmicas.

El siguiente desafío es llevar la investigación a una escala habitacional. SEED prepara un prototipo de aproximadamente 75 metros cuadrados para evaluar cómo integrar los muros impresos con otros elementos indispensables de una casa.

La diferencia es importante: una impresora puede fabricar determinados componentes, pero una vivienda también necesita cimentación, cubierta, instalaciones hidráulicas y eléctricas, conexiones estructurales y acabados.