De acuerdo con la cancillería peruana, Brasil queda a cargo de la sede diplomática mexicana bajo la figura de “potencia protectora”, una práctica prevista en el derecho internacional cuando dos países rompen relaciones. A través de un comunicado, la dependencia explicó que esta representación incluye la custodia de las instalaciones de la Embajada de México en Perú, la protección de la residencia del jefe de misión y la protección de sus bienes y archivos diplomáticos.
“Brasil se ha hecho cargo de la sede diplomática luego de las coordinaciones respectivas con Perú”, declaró Luis Enrique Castillo ante medios.
Por su parte, la SRE precisó que esta decisión se tomó en apego a los incisos b) y c) del Artículo 45 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, que establece los mecanismos para la protección de intereses de un Estado cuando se rompen las relaciones diplomáticas con otro país.
Este anuncio se da luego de que, en noviembre pasado, el gobierno de transición de Perú, encabezado por el derechista José Jerí, declarara la ruptura de relaciones diplomáticas con México. La decisión se produjo después de que el Estado mexicano otorgara asilo político a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez, exfuncionaria del gobierno de Pedro Castillo.
Desde entonces, México ha reiterado su postura de respeto al derecho de asilo y a los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos, pilares de su política exterior.



