- Xi Jinping las organiza con sus propias reglas
Desde la inesperada postulación de Pekín hasta la pandemia del coronavirus, China ha logrado cumplir sus promesas y amedrentado a sus críticos.
Hace siete años, cuando el Comité Olímpico Internacional se reunió para elegir al anfitrión de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022, el líder de China, Xi Jinping, envió un breve mensaje en video que ayudó a inclinar la balanza en una votación reñida y controvertida. China tenía poca experiencia con los deportes de invierno. En los sitios donde se realizarían los eventos al aire libre cae poca nieve.
Cuando solo quedan unos días para la celebración de los juegos, China ya cumplió. Ha superado los obstáculos que alguna vez hicieron que la postulación de Pekín pareciera una posibilidad remota y se enfrentó a otros nuevos, incluida una pandemia interminable y la creciente preocupación internacional por su comportamiento autoritario.
Al igual que en 2008, cuando Pekín fue sede de los Olímpicos de Verano, el evento se ha convertido en una vitrina para mostrar los logros del país. Solo que ahora es un país muy diferente.
Pekín 2022 “no solo mejorará nuestra confianza al hacer realidad el gran rejuvenecimiento de la nación china”, dijo Xi, quien está preparado para adjudicarse un tercer mandato como líder. También “mostrará una buena imagen de nuestro país y demostrará el compromiso de nuestra nación al construir una comunidad con un futuro compartido para la humanidad”.



