Las condiciones climáticas impactan de forma drástica el desarrollo del torneo Roland Garros, también conocido como el Abierto de Francia y que es uno de los cuatro torneos de tenis más importantes del mundo y el más prestigioso sobre tierra batida o arcilla y que se celebra entre los meses de mayo y junio en París, Francia
Las inusuales olas de calor en París hacen que la arcilla se reseque y requiera mantenimiento constante, aceleran el bote de la pelota, aumentan los efectos y elevan la exigencia física de los tenistas.
Según su servicio meteorológico nacional, Francia ha registrado temperaturas máximas diarias superiores a los 32 grados Celsius (unos 90 grados Fahrenheit) desde el sábado, una cifra asombrosa para esta época del año.
Tal es la intensidad del calor que esta racha de días soleados ha resultado más calurosa de lo habitual incluso para el mes de julio —el mes más caluroso del país—, y esta misma semana Francia ya ha vivido el día de mayo más caluroso de su historia desde que existen registros.



