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29 de Septiembre de 2026

Sistema de salud registra más muertes evitables en México

El sistema de salud cobró más vidas humanas en México que en la mayoría de países en la región.

Así lo indica la tercera edición del Panorama de la Salud: América Latina y el Caribe que presentaron este martes la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial.

Por cada 100 mil habitantes, hubo 130 muertes por causas tratables en 33 países de América Latina y el Caribe, así como 57 en los 38 miembros de la OCDE, mientras que en México la cifra fue de 135 decesos, superior a Brasil, Argentina, Colombia, Perú y el doble de Chile.

Sobre la mortalidad por causas prevenibles, la región tuvo 167 muertes y los integrantes de la OCDE promediaron 105, en tanto que México registró 176.

El país posee la segunda mayor población y economía en América Latina, pero está en el sitio 13 en cuanto a la esperanza de vida al nacer, con 72.6 años para los hombres y 79 en el caso de las mujeres.

Las principales enfermedades por las que muere una persona en México son cardiopatías, al concentrar 63% de los casos, seguido de las enfermedades cerebrovasculares, 15%.

La organización, que tiene como secretario general al australiano Mathias Cormann, alertó que México, Argentina y Guatemala presentaron las tasas de prevalencia de consumo de tabaco más altas, superiores a 15% entre adolescentes de 13 a 15 años.

Para la OCDE, el reporte de eventos adversos y errores médicos es un indicador clave de una cultura de seguridad, pero solamente hay sistemas de reporte obligatorio en Paraguay, Ecuador, Colombia, Brasil, El Salvador y Haití.

En tanto, México y siete países más tienen un sistema voluntario. La organización hizo énfasis en que la política pública mexicana beneficia a los trabajadores del sector formal, a quienes les da un mejor acceso, con atención de mayor calidad.

El estudio, que compara cifras de 2024, indicó que en México y Perú es voluntario el cumplimiento de la intensidad regulatoria de la acreditación de los médicos, es decir, no hay programa formal. Los recursos y la infraestructura limitados, la resistencia a los cambios en la práctica clínica y la difusión inadecuada son las barreras más comunes para la implementación de las guías de alta calidad.