Israel se prepara para celebrar elecciones parlamentarias este martes 27 de octubre de 2026, en una jornada que podría modificar el rumbo político del país. Más de 7.3 millones de ciudadanos están convocados a las urnas para renovar los 120 escaños de la Knéset, el Parlamento israelí. El primer ministro Benjamín Netanyahu busca mantenerse en el poder con su partido Likud, mientras enfrenta el desafío de una oposición encabezada por el exjefe militar Gadi Eisenkot, líder del partido Yashar. Las elecciones se desarrollarán en medio de las consecuencias de la guerra en Gaza, las tensiones regionales y los cuestionamientos a la gestión del gobierno.
Las últimas encuestas muestran una contienda cerrada entre los bloques políticos. La oposición encabezada por Eisenkot registra una proyección de entre 52 y 56 escaños, mientras que la alianza de Netanyahu alcanzaría entre 50 y 51. Ninguno de los dos bloques obtendría, según estos sondeos, los 61 diputados necesarios para formar gobierno por sí solo. En este escenario, los partidos árabes podrían desempeñar un papel decisivo en las negociaciones posteriores a la elección. Entre los principales temas que definirán el voto destacan la seguridad nacional, las responsabilidades por los ataques del 7 de octubre de 2023 y el servicio militar obligatorio para los judíos ultraortodoxos



