Américo Villarreal Anaya rindió protesta como gobernador constitucional de Tamaulipas, en una ceremonia en la que destacó la ausencia del mandatario saliente, el panista Francisco García Cabeza de Vaca, sobre quien, sin fuero, se han activado órdenes de aprehensión por delitos federales.
En sesión solemne en el Congreso local y con la presencia del secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, Villarreal juró hacer cumplir la ley, y anunció la llegada de la Cuarta Transformación al territorio local.
En su discurso inicial como gobernador de la entidad señaló :
“Más que anclarnos en nuestras posibles diferencias legítimas y respetables, tengamos presente que nos debemos al pueblo. Ratifico mi compromiso de gobernar para todas y todos, porque nuestro proyecto humanista es para la inclusión, dejando atrás las viejas y anacrónicas formas de hacer política que no han estado a la altura de las exigencias de la sociedad tamaulipeca”, remarcó el mandatario número 26 de la entidad, ante los integrantes de la 65 Legislatura.
Afirmó que su prioridad serán “los pobres, los últimos de la fila”, por lo que en su plan de gobierno privilegiará la justicia social.