Por Oscar Juárez Posadas
Pues, si. poner a “competir” a los “suspirantes” no solamente sirve como una gran cortina de humo para desviar la atención a los grandes problemas nacionales. Este ejercicio le va a servir al Presidente para ir depurando el camino a quien de verdad pudiera ser el verdadero candidato a sucederlo (el caballo negro).
Les explico mejor.
Ya no más desgaste ni derroche de recursos en encuestas ciudadanas. ¡Ya no!. Si de verdad quiere hacer una gran encuesta (y que le sea creíble) no tiene por qué quemarla con encuestas menores. Así, al no tener resultados concretos de sus magnas obras y con una avalancha inflacionaria encima, adelanta la sucesión presidencial “quemando cartuchos útiles”. Claro, útiles para el momento actual, mas no serán definitivos.
Como les comentaba. En lugar de hacer una o varias encuestas, pone a competir a quienes quieren llegar (pero muy probablemente no van a llegar) y ver hasta qué punto tienen el camino planchado. Quien le garantiza y quien no.
Claro, el desgaste cada vez va a ser mayor. Pero no solo para los aspirantes de Morena, sino también para los demás partidos que por inercia tuvieron que adelantar los procesos también en sus respectivos estados y municipios.
Le sirve para ver lealtades y quien brinca para cada lado. De ahí, ver quienes serán los incondicionales y con quienes habrá que negociar para no fracturar al partido.
Pero como les decía, sirve como un gran distractor, mientras el tiempo avanza y esperando que sus obras avancen también.
Le sirve como una carta más de las tantas cartas que seguro le sobran y tiene bajo la manga (Precisamente el día que se iba a dar a conocer la cifra más alta de inflación en los últimos 21 años, ese día dio a conocer los avances en la investigación a Peña Nieto).
Una aparente “lucha de fuerzas” que al final va a terminar en nada, pues ya sabemos cómo terminan las historias como éstas.
Pero hablábamos del verdadero “caballo negro”, su sucesor, su forma de perpetuarse…
Bueno, el adagio dice “Piensa mal y acertarás”.
Todo mundo resaltó el “Factor AMLO” y su peso en la boleta electoral del 2018. Los demás solo se colgaron del mismo y así casi la mayoría llegó a sus respectivos puestos legislativos y municipales. “Carro completo”, como la terminología política lo señala.
Y aunque se ha dicho que Andrés Manuel López no va a estar presente en la boleta del 2024, los que saben intuyen que si va a haber un Andrés Manuel López en dicha boleta (“Adivina-adivinador”).
El tiempo dirá si esto será realidad, o como muchas cosas que no le han salido como quisiera en este sexenio le obligará a dar un golpe de timón.
Todo depende del candidato de enfrente, las alianzas y la forma como pueda sumar a su favor. Ya hay nombres, y como en la película de Avengers, dentro de esos 14 mil escenarios solo hay una real posibilidad de cambio. Y esa posibilidad ya la vio venir y seguramente se va a ir en contra de este personaje con todo. Todo a su debido tiempo, por supuesto.
Mucho o poco tiempo, de acuerdo como se quiera notar. Pero esto aún tiene mucha tela de donde cortar, y ya se irá viendo día con día como se van acomodando las piezas.
Lo cierto, nada está escrito. Eso si, se va a poner bueno.
Lic. Oscar Juárez Posadas
Jurisconsulto especialista en Derecho Económico.
Analista Político.
Director Editorial e Imagen para medios de comunicación digitales.



