La pasada Nochevieja, un incendio arrasó con Vondelkerk, una antigua iglesia católica de finales del siglo XIX ubicada en pleno corazón de Ámsterdam (Países Bajos). A raíz de este suceso, se han viralizado numerosas publicaciones y un sinnúmero de especulaciones sobre el origen de este incidente en el que dos personas murieron.
El primer reporte hace suponer que se debió al uso de fuegos artificiales ya que hubo incidentes aislados de violencia durante las celebraciones de Año Nuevo.
Tradicionalmente, Países Bajos recibe el Año Nuevo con personas lanzando sus propios fuegos artificiales, lo que causa cientos de heridos y millones de euros en daños cada año. Este año, unas 250 personas fueron arrestadas en la víspera de Año Nuevo y en varias ciudades se desplegó la policía antidisturbios, informó la policía.
“El impacto de los fuegos artificiales pesados y los incendios provocados en esta víspera de Año Nuevo en algunas áreas fue absolutamente devastador. La violencia dirigida contra los servicios de emergencia y la policía volvió a ser intensa”, dijo la policía en un comunicado este jueves.
La policía y el departamento de bomberos de Ámsterdam dijeron que estaban investigando y aún no tenían comentarios sobre la causa del incendio en la iglesia, que fue construida en 1872.
La víspera de Año Nuevo de 2025 marcó el último año antes de que entre en vigor la prohibición nacional de la venta de fuegos artificiales a los consumidores.
Médicos de emergencias, agentes de policía, bomberos y políticos locales y nacionales han hecho campaña por la prohibición durante años.



