Productos como computadoras, televisores y teléfonos celulares principalmente incrementarán sus precios, derivados de la política de incremento de aranceles de Estados Unidos a China, después de que el presidente Donald Trump promulgó un nuevo arancel general del 10% sobre los productos de ese país.
Los economistas advierten que los aranceles perjudican a las empresas y a los consumidores estadounidenses, muchos de los cuales aún se están recuperando de la inflación de los últimos años. Los aranceles los pagan los importadores estadounidenses, no los países a los que se dirigen, como ha afirmado Trump. Esos costos a menudo se trasladan a los minoristas y, en última instancia, a los consumidores estadounidenses.



