El presidente francés, Emmanuel Macron, dirigió este domingo 18 de octubre un mensaje a la nación, tras la jornada de violencia registrada el sábado en distintas ciudades de Francia. Condenó los saqueos, incendios y ataques contra edificios públicos y fuerzas de seguridad, y afirmó que “nada justifica” la violencia.
Macron hizo una distinción entre los ciudadanos que se manifestaron pacíficamente por el aumento del costo de vida y las deficiencias en servicios públicos, y los grupos violentos que, según dijo, aprovecharon las movilizaciones para provocar caos. Advirtió que quienes hayan participado en saqueos o intentado atacar a la República deberán rendir cuentas ante la justicia.
El mandatario también anunció medidas para reforzar la seguridad: los prefectos, en coordinación con los alcaldes, podrán adoptar restricciones a determinadas concentraciones cuando sea necesario para proteger a la población, comercios y edificios públicos. Además, su gobierno prepara ayudas para los negocios afectados y una revisión de la actuación de los servicios de inteligencia y seguridad.



