El volcán Anak Krakatau, ubicado en el estrecho de la Sonda, entre las islas de Java y Sumatra, volvió a entrar en erupción y lanzó columnas de ceniza que alcanzaron hasta 15 mil metros de altura.
Es considerado como uno de los volcanes más inestables del mundo.
La actividad se intensificó desde el viernes y este domingo se registraron nuevas erupciones, mientras las autoridades mantienen una vigilancia permanente ante la posibilidad de que aumente la actividad volcánica.
La ceniza volcánica provocó una importante afectación al transporte aéreo: ocho aeropuertos fueron cerrados temporalmente, incluido el principal aeropuerto internacional de Yakarta, y más de mil 500 vuelos resultaron retrasados o cancelados, afectando aproximadamente a 170 mil pasajeros. También se suspendieron actividades escolares y pesqueras en algunas zonas debido a la presencia de ceniza y sus efectos en la salud.
Aunque el Anak Krakatau es uno de los volcanes más vigilados de Indonesia por sus antecedentes, las autoridades informaron que no existe por ahora un riesgo inmediato de tsunami. El volcán es el descendiente del antiguo Krakatoa, cuya devastadora erupción de 1883 provocó uno de los mayores desastres volcánicos de la historia; además, una erupción del Anak Krakatau en 2018 desencadenó un tsunami que dejó más de 400 muertos.



