En 2006, el pasaporte estadounidense era el billete definitivo al mundo ya que les ofrecía a sus ciudadanos un nivel de acceso global comparable únicamente al de otras dos naciones: Dinamarca y Finlandia.
En su informe conmemorativo del 20º aniversario, la clasificación mundial de la libertad de viaje ahora luce completamente diferente.
El índice, que supervisa la libertad de viaje que ofrecen los pasaportes en todo el mundo en función del número de destinos que sus titulares pueden visitar sin visado o con visado a petición, muestra que los documentos de viaje estadounidenses ya no se encuentran entre los más poderosos.
El pasaporte “más poderoso” del mundo en julio de 2026 es el de Singapur, que permite a sus titulares viajar sin visado a 192 destinos en todo el mundo, 70 más de los que eran posibles en 2006.
Sin embargo, Emiratos Árabes Unidos representa el mayor éxito en la clasificación, tanto para 2026 como por su meteórico ascenso a lo largo del siglo XXI.
Este centro financiero y turístico ha escalado posiciones este año hasta el segundo puesto, donde comparte el ranking con Japón y Corea del Sur, países del este de Asia. Los ciudadanos de estos tres países disfrutan de acceso sin visado a un total de 188 destinos en todo el mundo.
En comparación con hace dos décadas, esto supone la incorporación de 60 destinos para Japón, 73 más para Corea del Sur y la asombrosa cifra de 153 nuevos destinos para Emiratos Árabes Unidos.



