No obstante que el mercado bursátil se mantiene cerca de máximos históricos, un cambio en el mercado de bonos refleja crecientes preocupaciones sobre la salud de la economía.
En el último reporte emitido por la aturda financiera señala que el mercado laboral es más frágil de lo estimado, lo que impulsó un repunte en los bonos, con inversores buscando refugios seguros y apostando a que la Reserva Federal recortará las tasas de interés esta semana.
A medida que subieron los bonos, los rendimientos cayeron: el de los bonos del Tesoro a dos años alcanzó su nivel más bajo desde 2022, y el de los bonos a 10 años, el más bajo desde abril, cuando el presidente Donald Trump anunció una inédita campaña de aranceles que generó temores de desaceleración económica.
La caída de los rendimientos refleja que los mercados se ajustan a un mercado laboral más débil de lo esperado y a la posibilidad de un crecimiento económico moderado.
La Fed, que mantiene estable su tasa de referencia desde diciembre, es ampliamente esperada a reducirla esta semana en medio de la desaceleración laboral. Los inversores se volcaron a los bonos del Tesoro para asegurar tasas relativamente altas antes de los recortes.



