A principios de este mes, el presidente republicano firmó una proclama que prohibía la entrada de ciudadanos de 12 países, afirmando que la medida era necesaria para proteger a Estados Unidos contra “terroristas extranjeros” y otras amenazas a la seguridad nacional.
El exceso de visados y la baja calidad de los pasaportes de algunos países podrían aumentar la lista de país cuyos ciudadanos ya no podrían ingresar a Estados Unidos. Por ello, La administración del presidente Trump está considerando ampliar significativamente sus restricciones de viaje mediante la posible prohibición de entrada a Estados Unidos a ciudadanos de 36 países adicionales.
Otros motivos de preocupación eran que los nacionales de algunos países estaban implicados en actos de terrorismo en Estados Unidos, o actividad antisemita y antiamericana.
En un principio la prohibición afectó a Afganistán, Birmania, Chad, Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen. Pero ahora los países que podrían sumarse a una prohibición total o parcial si no abordan estas preocupaciones en los próximos 60 días son: Angola, Antigua y Barbuda, Benín, Bután, Burkina Faso, Cabo Verde, Camboya, Camerún, Costa de Marfil, República Democrática del Congo, Yibuti, Dominica, Etiopía, Egipto, Gabón, Gambia, Ghana, Kirguistán, Liberia, Malawi, Mauritania, Níger, Nigeria, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Sudán del Sur, Siria, Tanzania, Tonga, Tuvalu, Uganda, Vanuatu, Zambia y Zimbabue.



