- Pero, cómo les fue?
- cómo podría afectar a los astronautas?
A medida que se acerca Artemis II, la misión de la NASA que enviará cuatro astronautas a circunnavegar la Luna el año próximo, un nuevo estudio revela qué tan bien protegerá a la tripulación su nave espacial Orion.
Los hallazgos se basan en datos de Artemis I, un viaje de 25 días alrededor de la Luna que regresó a fines de 2022. En esa misión, la cápsula Orion, que siguió una trayectoria similar a la que tomará Artemis II, no tenía tripulación, pero llevaba invitados especiales no humanos.
Dos de ellos, torsos de maniquí llamados Helga y Zohar viajaron a bordo como una prueba para analizar cuánta radiación podrían experimentar los astronautas en su viaje a la Luna. Los maniquíes estaban hechos de materiales que imitaban los tejidos blandos, los órganos y los huesos de una persona y, al igual que la nave espacial, incluían detectores para rastrear la exposición a la radiación a lo largo del camino.
“La misión Artemis I marca un paso crucial en el avance de nuestra comprensión de cómo la radiación espacial afecta la seguridad de futuras misiones tripuladas a la Luna”, dijo Sergi Vaquer Araujo, líder del equipo de medicina espacial de la Agencia Espacial Europea, en un comunicado.
Araujo no participó en el estudio, pero la Agencia Espacial Europea contribuyó con cinco dosímetros móviles para medir la radiación en toda la nave espacial Orion.



