Un hombre armado abrió fuego el sábado mientras el expresidente Donald Trump pronunciaba un discurso en un mitin de campaña en Butler, Pensilvania.
El candidato republicano, quien resultó herido durante el ataque, fue sacado rápidamente del escenario por un enjambre de agentes del Servicio Secreto.
Trump parecía sangrar de la oreja cuando lo llevaron a su caravana y abandonó el lugar. “Me dispararon con una bala que perforó la parte superior de mi oreja derecha”, afirmó.
Su campaña publicó más tarde un comunicado en el que decía que se encontraba “bien”.
Mientras se desarrollaba la caótica escena, una persona descrita como el pistolero recibió un disparo y murió, dijo el fiscal de distrito del condado de Butler, Richard Goldinger. Un miembro de la audiencia también murió y un segundo se encontraba en estado grave, según Goldinger.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, condenó este sábado el ataque en un mitin de Donald Trump y dijo que agradecía de saber que el exmandatario estaba bien.
“Me han informado sobre el tiroteo en el mitin de Donald Trump en Pensilvania. Estoy agradecido de saber que está a salvo y bien”, dijo.
“Estoy orando por él y su familia y por todos los que estuvieron en el acto de campaña, mientras esperamos más información. Jill y yo estamos agradecidos al Servicio Secreto por llevarlo a un lugar seguro”, agregó.
“No hay lugar en EE.UU. para este tipo de violencia. Es enfermizo, es enfermizo”, señaló.



