Durante miles de años la Luna inspiró a los humanos desde lejos, pero el brillante faro en el cielo nocturno de la Tierra, ubicado a más de 321.868 kilómetros de distancia, permaneció fuera de su alcance. Todo eso cambió el 13 de septiembre de 1959, cuando la nave espacial no tripulada de la antigua Unión Soviética, Luna 2, aterrizó en la superficie de la Luna.
La sonda Luna 2 creó un cráter cuando aterrizó en la Luna entre las regiones lunares de Mare Imbrium y Mare Serenitatis, según la NASA
Ese momento crucial, de agitación del polvo lunar, marcó el comienzo de los esfuerzos de la humanidad por explorar la Luna, y algunos científicos ahora sugieren que también fue el comienzo de una nueva época geológica (o período de tiempo en la historia) llamada “Antropoceno Lunar”, según un artículo comentado publicado en la revista Natural Geosiens el 8 de diciembre.



