La OMS advierte de esta afección altamente letal para animales y humanos tras un nuevo brote en Zambia. ¿Qué es y qué sintomatología provoca en el cuerpo humano
¿QUÉ ES EL ÁNTRAX?
Es una enfermedad infecciosa, causada concretamente por la bacteria Bacillus anthracis. A pesar de ser poco común, sus síntomas son graves y tiene una alta tasa de mortalidad en caso de no ser tratado.
Las bacterias causantes del ántrax son formadoras de esporas, unas estructuras muy resistentes que les permiten sobrevivir en el medio ambiente durante largos periodos de tiempo.
El ántrax, una enfermedad para muchos ignorada, es una realidad muy presente en países como Zambia, donde es endémica. Anualmente suele registrar un pico de casos hacia los meses de octubre y noviembre, que por lo general no evoluciona hacia un brote en animales o seres humanos y supera los 680 casos.
El alto movimiento de animales y la manipulación de cadáveres de estos dentro del territorio y también con sus países vecinos, de naturaleza poco restrictiva, supone un riesgo de propagación de las bacterias que causan la enfermedad del ántrax.
Los casos de ántrax no son exclusivos del continente africano. La bacteria que produce esta afección está presente en la mayor parte del mundo en estado latente, pudiendo infectar a los animales de pastoreo cuando estos la ingieren.
SON DE ORIGEN BACTERIANO
- Ántrax cutáneo: en la zona expuesta aparece una llaga que produce picazón y que cambia su color a negro. Puede ir acompañada de otros síntomas como dolor de cabeza y muscular, fiebre y vómitos.
- Ántrax gastrointestinal: inicialmente se presenta como una intoxicación alimentaria que empeora, produciendo dolor abdominal intenso, vómitos de sangre y diarrea grave.
- Ántrax pulmonar: tiene una sintomatología inicial parecida al resfriado común que evoluciona a dificultades respiratorias graves y shock.
Aunque el ántrax pulmonar es el más grave de los tres tipos conocidos, la forma más común suele ser la cutánea debido a la manipulación de animales o partes de estos.
No obstante, el ántrax también se puede contraer mediante la inyección con una jeringuilla infectada, identificado principalmente en consumidores de sustancias ilegales. En este caso los síntomas son parecidos a los del ántrax cutáneo, pero podría existir una infección profunda debajo de la piel o en el músculo.
El tratamiento más eficaz para esta enfermedad son los antibióticos, en concreto la penicilina, que reducen exponencialmente la tasa de mortalidad por debajo del 1%.
Las personas expuestas también pueden recibir tratamiento profiláctico para prevenir la aparición de la enfermedad. Otra forma de prevención son las vacunas, que están disponibles tanto para el ganado como para los humanos de forma limitada a aquellas personas que por su ocupación podrían estar expuestas a la bacteria de forma habitual.



