“Todavía falta mucho para que el océano se desplace hacia el interior”, afirma Tom Parsons, autor principal del estudio e investigador geofísico del Servicio Geológico de Estados Unidos. “Pero hemos tenido un par de grandes huracanes con Sandy e Ida en Nueva York, donde las fuertes lluvias causaron inundaciones en la ciudad, y algunos de los efectos de la urbanización han permitido que el agua entre”.
La investigación, publicada en la revista académica Earth´s Future, pretende demostrar cómo los edificios de gran altura en zonas costeras, ribereñas o lacustres podrían contribuir al riesgo de inundaciones en el futuro, y que deberían tomarse medidas para mitigar los posibles efectos peligrosos.
Y es que , Nueva York tiene más de un millón de edificios de grandes magnitudes lo que provocaría que este proceso se vaya dando gradualmente , dando pie a un problema para una ciudad en torno a la cual el nivel del mar ha ido subiendo a un ritmo dos veces superior al mundial, y se preve que aumente entre 20 y 76 centímetros de aquí a 2050.



