La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el objetivo central es reducir drásticamente la dependencia del efectivo en todas las transacciones cotidianas. Para lograrlo, el Gobierno de México colabora estrechamente con el Banco de México y diversas instituciones de la banca comercial.
Estas nuevas facilidades permiten que cualquier ciudadano abra una cuenta de manera inmediata, eliminando la barrera burocrática del Registro Federal de Contribuyentes (RFC), sin embargo, es importante comprender que estas herramientas operan bajo el esquema técnico de “Cuentas Nivel 2”. Esto significa que el usuario podrá manejar su dinero digitalmente, pero tendrá un límite estricto de depósitos mensuales establecido por la normativa bancaria actual.
Al tratarse de una medida diseñada para fomentar la transición hacia la formalidad, el sistema permite la operatividad con requisitos mínimos para saldos pequeños. No obstante, si la actividad económica del usuario crece y los depósitos mensuales superan el tope legal, la cuenta requerirá una actualización de datos. En ese momento, la presentación del RFC ante la institución bancaria y el SAT se vuelve indispensable para mantener los fondos disponibles.
La mandataria subrayó que esta transición hacia una economía digital no solo brinda mayor certeza a los indicadores macroeconómicos, sino que también ofrece seguridad. Al disminuir el flujo de papel moneda, se busca modernizar la recaudación y agilizar los servicios para todos los ciudadanos. Este anuncio marca el inicio de una fase crítica para la bancarización masiva de la población mexicana que carece de registros previos.
Esta estrategia busca replicar modelos de éxito implementados en naciones como la India, China y Brasil, donde la tecnología ha acelerado la inclusión. Se pretende que desde pequeños comercios locales hasta grandes empresas adopten sistemas de pago mediante dispositivos móviles y transferencias electrónicas. La intención es que sectores de la economía que hoy operan en la informalidad encuentren una puerta de entrada sencilla al sistema financiero.
El plan de la administración de Sheinbaum establece metas claras para sectores específicos donde el uso de efectivo sigue siendo predominante hoy en día. Se anunció que para finales del año 2026, todas las gasolineras del país deberán haber migrado sus sistemas para aceptar prioritariamente pagos electrónicos. Esta medida busca que el abastecimiento de combustible sea un proceso trazable y eficiente para los consumidores y las autoridades.
De igual manera, el Gobierno de México proyecta que el pago en las casetas de las autopistas del país sea totalmente digital durante el transcurso de este año. La presidenta enfatizó que estas acciones coordinadas con Banxico permitirán que incluso quienes no tienen RFC comiencen a familiarizarse con los pagos móviles. Con este esquema, México pretende cerrar la brecha digital y fortalecer la transparencia en el flujo de capitales nacionales.



