El Vórtice polar es un sistema de baja presión y aire helado que se forma alrededor de los polos de la Tierra y que, durante el invierno, puede expandirse hacia el sur y traer olas de frío extremo. Es decir, este fenómeno es uno de los responsables de las olas de frío extremo que pueden afectar países alejados del círculo polar. Su comportamiento es vigilado de cerca por meteorólogos porque influye en la llegada de frentes fríos a México, especialmente en estados del norte.
Se espera que el vórtice polar se intensifique a finales de septiembre y se mantenga activo en el último trimestre del año. Aunque México no recibe su impacto de forma directa, el debilitamiento de esta corriente puede generar la llegada de más frentes fríos de lo habitual.
Estados como Chihuahua, Coahuila, Durango y Nuevo León podrían experimentar heladas, temperaturas bajo cero y nevadas aisladas. Expertos recomiendan a la población revisar los pronósticos climáticos, contar con ropa adecuada para bajas temperaturas y preparar equipos de emergencia en la casa y los vehículos para evitar riesgos durante el invierno.
El vórtice polar no es un fenómeno nuevo, pero su vigilancia es clave para anticipar inviernos severos y proteger a la población. Aunque no representa un peligro directo por sí mismo, sus efectos pueden ser intensos cuando el aire ártico llega a zonas poco acostumbradas al frío.



