Un pronóstico meteorológico aterrador que mostraba que un huracán afectaría la costa del Golfo en la segunda mitad de junio circuló por las redes sociales esta semana, pero no hay que entrar en pánico.
Se trata del primer “huracán fantasma” de la temporada.
Un fenómeno similar se repite en todas las temporadas de huracanes, especialmente al principio: un modelo cuidadosamente seleccionado que considera el peor escenario posible se vuelve viral, pero, en la mayoría de los casos, nunca se materializa.
Estos sistemas tropicales, llamados extraoficialmente “tormentas fantasma” o “huracanes fantasma”, aparecen regularmente en los modelos meteorológicos (simulaciones por computadora que ayudan a los meteorólogos a pronosticar las condiciones futuras), pero nunca parecen hacerse realidad.
El modelo responsable esta semana fue el Sistema de Pronóstico Global, también conocido como GFS o modelo estadounidense, manejado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). Es uno de los muchos que utilizan los meteorólogos de todo el mundo.



