La despedida de Lionel Messi de la selección argentina no solo marca el final de una era deportiva: también abre un interrogante económico para la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El astro disputó su último partido con la Albiceleste el 6 de octubre de 2026, frente a Benín, en el estadio Monumental de Buenos Aires, después de 21 años de trayectoria internacional. Su presencia ha sido un poderoso atractivo para aficionados, patrocinadores y organizadores de partidos.
La paradoja es que su despedida generó millones, pero su ausencia podría reducir algunos ingresos en el futuro. De acuerdo con Forbes Argentina, el encuentro de despedida podía alcanzar una recaudación teórica cercana a los 13 millones de dólares únicamente por venta de entradas. Los boletos se agotaron en menos de dos horas, con precios que iban de 90 mil a 480 mil pesos argentinos. La cifra de 13 millones era una estimación máxima, no una recaudación oficial confirmada.
El mayor desafío llegará con los próximos contratos comerciales y los partidos amistosos. Un análisis de Playbook señala que algunas federaciones han pagado cantidades elevadas por organizar encuentros con Argentina cuando la presencia de Messi era una condición determinante: Angola, por ejemplo, habría pagado cerca de 12 millones de dólares por un partido en 2025. Sin embargo, la AFA conserva contratos de patrocinio importantes, incluido el de Adidas, renovado hasta 2038.
La conclusión económica: la despedida fue una oportunidad de negocio extraordinaria, pero la posible pérdida de ingresos será gradual y dependerá de si Argentina mantiene su atractivo comercial sin su máxima figura. No significa que la selección vaya a perder automáticamente millones; significa que tendrá que demostrar que su marca, sus campeones y sus resultados deportivos pueden seguir atrayendo patrocinadores, audiencias y organizadores de partidos.



