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23 de Septiembre de 2026

La FIFA podría imponer sanciones si algunos países boicotean el Mundial de 2026

La competición, prevista entre el 11 de junio y el 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá, será el Mundial más grande jamás organizado. Sin embargo, recientes acontecimientos políticos relacionados con Washington han reavivado el debate sobre si el fútbol internacional puede seguir aislado de las disputas diplomáticas.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, no ha comentado directamente las últimas especulaciones sobre un boicot. No obstante, cuando se enfrentó a presiones políticas similares en octubre de 2025, en relación con las peticiones de excluir a Israel de las competiciones de la FIFA, Infantino afirmó que la organización “no puede resolver problemas geopolíticos”.

Un informe de Sky Sports News de 2018, citado en la cobertura de torneos anteriores, señalaba que las normas de la FIFA permiten imponer sanciones a las asociaciones que se nieguen a participar, incluida la exclusión de competiciones futuras y posibles responsabilidades financieras.

Según la normativa vigente para el Mundial de 2026, la FIFA afirma que puede “tomar cualquier medida que considere necesaria” si una nación clasificada se retira o es excluida. Esa discrecionalidad incluye la sustitución del equipo por otra asociación.

Hasta ahora, hay pocas señales de que exista voluntad entre los dirigentes del fútbol para una acción coordinada. La ministra de Deportes de Francia, Marina Ferrari, ha descartado los llamamientos a un boicot. En Alemania, las declaraciones del presidente del St. Pauli, Oke Gottlich, sugiriendo que la idea debería debatirse, fueron rechazadas públicamente por el presidente de la Federación Alemana de Fútbol, Bernd Neuendorf, quien las calificó de poco representativas.

Por su parte, el profesor Simon Chadwick, que ha asesorado anteriormente a la FIFA, ha mencionado que un boicot europeo masivo sería difícil de organizar. Señaló que los países mantienen relaciones políticas distintas con Estados Unidos, lo que hace improbable una postura unificada.