Medios austríacos aseguran que la escudería Red Bull despedirá a su director general, Christian Horner, tras el Gran Premio de Imola, que se correrá el próximo fin de semana.
El presente deportivo del equipo austríaco no es el mejor: Apenas consiguió una victoria en la temporada, debió reemplazar a Liam Lawson por Yuki Tsunoda, su ritmo de carrera es inferior a McLaren y tanto Verstappen como el histórico asesor deportivo, Helmut Marko, destrozaron públicamente el andar del RB21 tras la carrera de Miami.
El medio austríaco OE24 apunta que “el año pasado, Horner causó revuelo con la filtración de su affaire con una empleada. En ese momento, el director estaba protegido por los jefes de Red Bull de Tailandia, mientras que el campamento de Verstappen, junto a Helmut Marko querían una separación”. Y agrega: “Debido a la crisis de resultados en curso, ahora es probable que haya un replanteamiento”. El diario Osterreich, por su parte, habla de un “terremoto” luego de la carrera de Imola.
Los medios austríacos ya hablan de la sucesión. Según OE24, el antiguo jefe de Alpine, Oliver Oakes -el jefe de equipo más joven de la categoría, hasta su salida del equipo la semana pasada-, “podría estar en carrera (para suceder a Horner)”.
“Pero también podría ocupar el cargo un austriaco. Se habla de Franz Tost, que dirigió durante muchos años el segundo equipo de Red Bull -hoy Racing Bulls-. Tost tuvo que renunciar tras un desacuerdo con Horner, y ahora el ejecutivo de 69 años nacido en Tirol (Austria) podría tomar el relevo del británico”.
Autosprint había adelantado que el puesto de Horner estaba“en evaluación” y que las actualizaciones que se le harán al RB21 en Imola“podrían ser decisivas” para su futuro. El medio también identificó a Oakes como uno de los candidatos para la sucesión. Incluso informó que era “el favorito” para relevar a Horner.



