Se llama ‘Beacon’, no es medallista, no es atleta, pero su rol en el equipo de gimnasia femenino de Estados Unidos es determinante durante los Juegos Olímpicos de París 2024. ‘Beacon’ se roba la atención por su desempeño. Su historia ya empieza a hacerse famosa entre los diferentes medios de comunicación internacionales.
Se trata de un perro de raza Golde Retriever de 4 años que se ha convertido en el primer perro de terapia oficial de EE. UU., en la olimpiada, un apoyo determinante en la lucha por la salud mental de los atletas.
La historia empieza cuando Li Li Leung, directora ejecutiva del equipo de EE. UU., llegaba su oficina a su perro, justo después de la pandemia, y notó como les daba consuelo a las deportistas. Es así como Li Li y Tracey Callahan Molnar, la adiestradora de Beacon, deciden incorporarlo al equipo oficial.
El rol de ‘Beacon’ es el de brindar consuelo y relajación a las deportistas en sus momentos de estrés. ‘Beacon’ se acerca a las gimnastas, quienes tienen una inmediata reacción positiva al tenerlo cerca. ‘Beacon’ ayuda a las atletas a manejar el estrés y la ansiedad previa a las competiciones, en el competitivo mundo de la gimnasia.
“Siento que, en cierto modo, bloquea la realidad, y, a veces, eso es bueno para nosotras, para que no pensemos demasiado en las cosas. Me distrae de la realidad del dolor”, dijo a The Times la gimnasta Shilese Jones.
Molnar, entrenadora de Beacon y parte del equipo, comentó sobre la importancia de ‘Beacon’: “Sé que ‘Beacon’ y yo estamos haciendo un trabajo importante. Qué maravilloso es tener la oportunidad de hacer esto y amar lo que hacemos. Estoy extremadamente orgullosa de él y ansío continuar brindando nuestro apoyo en París y más allá”.



