El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que los esfuerzos de México para combatir a los cárteles del narcotráfico “no son ni de lejos suficientes”, aunque reconoció que el gobierno mexicano está haciendo más que en años anteriores. Desde Quito, Ecuador, el funcionario estadounidense sostuvo que el combate a estas organizaciones representa uno de los mayores desafíos de seguridad para la región.
Rubio aseguró que existen amplios territorios de México donde, según su valoración, las organizaciones criminales tienen una fuerte presencia y cuestionó su capacidad para desafiar a las autoridades mediante violencia, tráfico de drogas y redes criminales. “La cabeza de la serpiente” está en México, afirmó, al referirse a los cárteles y a la dimensión transfronteriza del problema.
El secretario de Estado señaló que Washington busca trabajar con México para enfrentar a estos grupos, pero también advirtió que Estados Unidos los combatirá “de una forma u otra”. La declaración aumenta la presión sobre la presidenta Claudia Sheinbaum y coloca nuevamente sobre la mesa el delicado equilibrio entre cooperación bilateral en seguridad y defensa de la soberanía mexicana.



