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26 de Agosto de 2026

Puebla, dentro de los estados de México que sufrirían más daños por un terremoto de magnitud 7

Ciudad de México, Oaxaca, Puebla, Morelos, Guerrero, Estado de México, Chiapas, Veracruz, Tlaxcala e Hidalgo figuran entre las entidades que podrían registrar afectaciones importantes ante un terremoto de magnitud 7 o superior. La relación considera la regionalización sísmica de México y factores como el terreno, la cantidad de población expuesta y las características de la infraestructura.

Esto no significa que los 10 estados sufrirían daños de manera simultánea ni con la misma intensidad. Las consecuencias de un movimiento telúrico cambian según su epicentro, magnitud, profundidad y duración, además de la distancia con las comunidades y la calidad de los edificios ubicados en la zona alcanzada por las ondas.

La experiencia demuestra que los mayores daños no siempre se concentran cerca del punto donde comienza el terremoto. El 19 de septiembre de 1985, un sismo de magnitud 8.1 originado frente a las costas de Michoacán golpeó severamente a la Ciudad de México, ubicada a cientos de kilómetros del epicentro.

La regionalización empleada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para el diseño de obras divide el territorio en cuatro zonas sísmicas. La zona A corresponde a lugares con menor peligro; las zonas B y C son regiones intermedias, mientras que la zona D incluye áreas donde se han presentado grandes terremotos y las aceleraciones del suelo pueden alcanzar niveles elevados.

De acuerdo con el Servicio Geológico Mexicano (SGM), las entidades con mayor sismicidad son Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco. Su actividad está relacionada principalmente con las placas oceánicas de Cocos y Rivera, que se introducen por debajo de las placas Norteamericana y del Caribe frente a las costas del sur y occidente de México.

Tener numerosos epicentros no equivale automáticamente a presentar los mayores daños. Una ciudad con menos actividad sísmica puede ser más vulnerable si concentra una población elevada, posee construcciones debilitadas o se encuentra sobre un terreno que intensifica el movimiento. El terremoto del 19 de septiembre de 2017, de magnitud 7.1 y con epicentro cerca de Axochiapan, Morelos, evidenció este riesgo al provocar afectaciones en Morelos, Puebla, Estado de México y la capital.

México forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una franja de aproximadamente 40 mil kilómetros donde se concentra alrededor del 90% de los terremotos del planeta. Ninguna autoridad puede predecir la fecha y hora del próximo gran sismo, por lo que Protección Civil recomienda elaborar un plan familiar, reconocer las zonas de menor riesgo, preparar una mochila de emergencia y participar en los simulacros.