“He decidido aplicar el artículo 148 de la Constitución de la República, que me otorga la facultad de disolver la Asamblea Nacional por grave crisis política y conmoción interna, para lo cual he firmado el decreto ejecutivo No. 741. Además, he solicitado al CNE la convocatoria inmediata a elecciones legislativas y presidenciales para el resto de los respectivos periodos”, anunció textualmente el presidente ecuatoriano Guillermo Lasso, justo cuando iba a ser enjuiciado por ese Órgano.
La “muerte cruzada”, amparada por la Constitución ecuatoriana, permite que los poderes tengan la potestad de disolverse mutuamente por una sola vez siempre y cuando sea durante los primeros 3 años de gestión del presidente en turno.
Como primera medida, Lasso dijo que firmó un primer decreto de ley de urgencia económica “para reducir impuestos, fortalecer la economía de 460.000 familias ecuatorianas y que significará que cerca de US$ 200 millones regresen a sus hogares. Este decreto-ley, será remitido a la Corte Constitucional para su dictamen”.
La medida de “muerte cruzada” se da un día después de que comenzara en la Asamblea Nacional un juicio político en su contra por supuesto delito de peculado y de corrupción.
Guillermo Lasso, presidente de Ecuador, decretó la “muerte cruzada”, una cláusula constitucional con la que se disuelve la Asamblea Nacional para convocar posteriormente a elecciones, a fin de renovar los Poderes Legislativo y Ejecutivo.
Eso quiere decir que el presidente Lasso puede gobernar por decretos-leyes de urgencia económica mientras se realizan elecciones para presidente y legisladores en 90 días



